{"id":135,"date":"2026-08-02T17:53:46","date_gmt":"2026-08-02T22:53:46","guid":{"rendered":"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/?p=135"},"modified":"2026-08-20T17:09:04","modified_gmt":"2026-08-20T22:09:04","slug":"de-la-globalizacion-del-discurso-capitalista-formulado-por-jacques-lacan-a-la-salida-mortifera-de-la-estructura-social-discursiva-el-ejemplo-de-los-suruwaha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/?p=135","title":{"rendered":"De la globalizaci\u00f3n del Discurso Capitalista formulado por Jacques Lacan a la salida mort\u00edfera de la estructura social discursiva: el ejemplo de los Suruwaha"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\"><h1 style=\"margin-top:var(--wp--preset--spacing--50)\" class=\"is-style-mini-bar wp-block-post-title\">De la globalizaci\u00f3n del Discurso Capitalista formulado por Jacques Lacan a la salida mort\u00edfera de la estructura social discursiva: el ejemplo de los Suruwaha<\/h1>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Jorge Marug\u00e1n<\/h3>\n<\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 los ideales imperantes en nuestra sociedad no parecen traernos mayor felicidad? \u00bfPor qu\u00e9 nos vemos arrastrados por un modelo de vida que antepone la competitividad y el consumo de objetos a las relaciones amorosas entre los sujetos? La crisis actual en el v\u00ednculo social y la dependencia de los objetos no son algo puramente coyuntural, circunstancial o pasajero, sino que se ha introducido en la esencia, en la base de nuestra forma de vida.<br><br>La Teor\u00eda de los cuatro discursos que establece en 1969 el psicoanalista Jacques Lacan (\u201cEl reverso del psicoan\u00e1lisis\u201d 41) formaliza en una estructura fija las cuatro formas de establecer v\u00ednculo o lazo social que se han ido estableciendo a lo largo de nuestra historia. Se basa en que en todo lazo social deber\u00e1n ponerse en juego necesariamente cuatro elementos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1\u00ba, un sujeto faltante o deseante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2\u00ba, un ideal-amo (enigm\u00e1tico e imperativo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3\u00ba, un saber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4\u00ba, un objeto de goce perturbador.<br><br>Cada elemento tendr\u00e1 un lugar y una funci\u00f3n diferentes en cada uno de los discursos que establece Lacan. Distinguimos as\u00ed los cuatro lugares que cada elemento puede ocupar y que marcar\u00e1n la funci\u00f3n a realizar:<br><br>1\u00ba, lugar de <em>verdad<\/em> y fuente del discurso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2\u00ba, lugar de <em>agente<\/em> o transmisor del impulso que se origina en la fuente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3\u00ba, lugar del <em>trabajo<\/em> de producci\u00f3n realizado por el elemento receptor de ese impulso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4\u00ba, lugar del <em>producto<\/em> que resulta de ese trabajo.<br><br>Lacan distribuye estas funciones en una estructura fija que muestra el siguiente esquema:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_68\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/abc2a9ac-9a6a-4fd1-a031-241ac6810140\/1.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como puede apreciarse en el esquema, el elemento que se sit\u00fae en el lugar de la <em>verdad<\/em> permanece oculto para los dem\u00e1s y no podr\u00e1 ser alcanzado por los otros elementos. Las dos barras horizontales colocan en la zona superior a los elementos m\u00e1s visibles o conscientes del discurso. Las flechas indican un circuito en el que unos lugares determinan o influyen sobre otros. La flecha o conexi\u00f3n esperada entre el <em>producto <\/em>y la <em>verdad<\/em> que completar\u00eda el circuito queda interrumpida por una barrera \u201c<em>\/\u201d<\/em> que frenar\u00e1 la velocidad de conexi\u00f3n permitiendo establecer lo que Lacan llam\u00f3 \u201ctiempo de comprender\u201d. Esta dificultad o disfunci\u00f3n es, precisamente, la clave del discurso como v\u00ednculo social: el elemento producido no podr\u00e1 reintegrarse a la fuente del discurso, no podr\u00e1 descubrir la verdad generadora del discurso. Hay, por tanto, un freno, una disfunci\u00f3n, una parte de ca\u00edda o p\u00e9rdida intr\u00ednseca en el funcionamiento de todo v\u00ednculo. Esta disfunci\u00f3n del circuito permite a su vez un tiempo de suspensi\u00f3n, un tiempo de espera necesario para que el v\u00ednculo pueda establecerse.<br><br>Lacan, en 1969, dar\u00e1 a cada uno de los cuatro discursos un nombre que depende del primer elemento visible, el que funciona como agente en cada discurso. As\u00ed, seg\u00fan el orden hist\u00f3rico en el que surgen, tendremos:<br><br>1\u00ba, el \u201cDiscurso del Amo\u201d, en el que el ideal-amo ejerce como transmisor o agente visible, el saber ocupa el lugar del trabajo, el sujeto faltante ocupa el lugar de la verdad y el objeto de goce se sit\u00faa en el lugar del producto:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_87\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/2ff79371-2890-4041-bfed-e8b46147f121\/2.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ideal que pone en juego el Discurso del Amo ocultar\u00e1 la falta del sujeto deseante (si algo desea es porque algo le falta) y transmitir\u00e1 su impulso para que el saber se ponga a trabajar y produzca un objeto de goce, objeto que quedar\u00e1 separado e inalcanzable para el sujeto deseante. As\u00ed, el Discurso del Amo funciona cuando un ser hablante identificado a un ideal de \u201camo\u201d, pero ignorante realmente de lo que desea como sujeto, manda y pone a trabajar al saber para que produzca un objeto que nunca podr\u00e1 satisfacerlo realmente. Por eso, el objeto de goce producido es un exceso, siempre perturbador, porque nadie puede gozar de \u00e9l realmente.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br><br>2\u00ba, surge el discurso del sujeto faltante que Lacan llamar\u00e1 \u201cDiscurso Hist\u00e9rico\u201d porque es este sujeto, el sujeto hist\u00e9rico, el que hace visible su falta y funciona como transmisor del discurso. Los cuatro elementos se situar\u00e1n as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_96\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/56e67903-89b6-461e-bf7f-c723d24d4130\/3.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3\u00ba, surge el discurso del saber, cuya emergencia hist\u00f3rica es ubicada por Lacan en la aparici\u00f3n de la instituci\u00f3n universitaria y por eso lo llama \u201cDiscurso Universitario\u201d:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_105\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/321e7ab6-db25-4f77-9134-759b83797967\/4.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y 4\u00ba, el discurso del objeto perturbador, que Lacan sit\u00faa en la emergencia del psicoan\u00e1lisis a partir de Freud y que, por tanto, denomina \u201cDiscurso del Analista\u201d:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_114\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/fde59981-89c6-461f-92d3-a7a68fcbbdac\/5.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos, entonces, cuatro discursos o formas posibles de hacer v\u00ednculo integrados por cuatro elementos, siempre los mismos, que van rotando y realizando funciones diferentes.<br><br>Sin embargo, cierta confluencia hist\u00f3rica de los elementos discursivos nos ofrece como resultado una estructura diferente, un nuevo discurso o \u201cpseudodiscurso\u201d que Lacan, en una conferencia de 1972, denomina \u201cDiscurso Capitalista\u201d. Se trata, seg\u00fan este autor, de una astuta deriva del Discurso del Amo erigido en una promesa: <strong>\u00a1<\/strong>Todos podemos hacernos cargo de todo lo que producimos! \u00a1Podemos gozar de esos objetos sin p\u00e9rdida! Por tanto: \u00a1podemos ser los amos de nuestro goce!<br><br>El primer efecto de esta quimera es que la barrera que protege el lugar de la fuente oculta del Discurso del Amo cae, con lo que el discurso no se frena, \u201cir\u00e1 sobre ruedas\u201d, funcionar\u00e1 \u201cdemasiado bien\u201d, dir\u00e1 Lacan. Se perder\u00e1 la pausa, la interrogaci\u00f3n, el tiempo de comprender. Ser\u00eda el primer paso del Discurso Capitalista:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_123\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/97e2687b-0866-462d-93e5-435ca9fb3ea0\/6.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, en un segundo paso, el ideal-amo hasta entonces visible y atacable en su funci\u00f3n de agente del Discurso del Amo, pasar\u00e1 a ocultarse, a parapetarse en el lugar protegido de fuente o verdad del discurso sin que las relaciones entre los elementos cambien. Este ocultamiento vuelve al ideal-amo mucho m\u00e1s poderoso, menos localizable, m\u00e1s invulnerable:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_132\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/1c8bcd22-e07a-40b9-91e2-ea021c5720f0\/7.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sujeto expone su falta a cielo abierto; tornar\u00e1 as\u00ed en \u201cin-dividuo\u201d, sujeto no dividido que reclamar\u00e1 su satisfacci\u00f3n individual, separado de lo social. Con ello, el Discurso Capitalista \u201cva sobre ruedas\u201d, generando la ilusi\u00f3n de que no hay freno al goce. Aqu\u00ed no hay v\u00ednculo posible porque se perder\u00e1 la pausa, la interrogaci\u00f3n sobre el deseo, el tiempo de comprender y, por el contrario, se fomentar\u00e1 la actuaci\u00f3n y el pasaje al acto.<br><br>Tambi\u00e9n podemos precisar c\u00f3mo se van perfilando en la actualidad los cuatro elementos de este discurso:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"yui_3_17_2_1_1785710336490_141\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.squarespace-cdn.com\/content\/v1\/6307d7d973852f05d1e609e9\/fafeb798-5c53-465b-a0d6-77f2cd5c1b17\/8.png\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el Discurso Capitalista el sujeto vale solo como consumidor, consumidor identificado a un ideal \u201camo\u201d que es un ideal de mercado. El amo, hoy el mercado global, transmite su impulso a un saber tecnol\u00f3gico que trabaja para producir mercanc\u00edas que son, a su vez, objetos lanzados sin pausa sobre el sujeto sin protecci\u00f3n posible. \u00bfY sus efectos? El individuo desmiente su falta y, con ello, su adscripci\u00f3n social y simb\u00f3lica, y persigue ilusoriamente su satisfacci\u00f3n a trav\u00e9s de esos objetos. El mercado tiene objetos para todos puesto que la oferta genera la demanda (y no al rev\u00e9s). Todos: ricos y pobres, somos potenciales consumidores. Si no podemos pagar no importa, est\u00e1n los cr\u00e9ditos, siempre puede haber un cr\u00e9dito m\u00e1s y nadie quiere quedarse fuera.<br><br>El mercado como amo depende de la expansi\u00f3n sin l\u00edmite de este discurso globalizado que exhorta al goce inmediato a trav\u00e9s del consumo; no importan las consecuencias, ni los sujetos, ni las siguientes generaciones: goce para todos y objetos de consumo para cada uno. El \u201camo-mercado\u201d se siente tan invulnerable que no oculta sus miserias; es m\u00e1s, las expone y las utiliza como instrumento de control a trav\u00e9s del miedo a quedar excluido. Tiene tambi\u00e9n la capacidad de utilizar sus propias crisis para fortalecerse, como hoy estamos viendo. El discurso capitalista es un discurso totalizador, es para todos, es capaz de recoger e incorporar los desechos del resto de los discursos porque \u00a1todos tenemos derecho a gozar sin restricciones!&nbsp;<br><br>Instaurar un ideal de mercado integrador, globalizado, basado en cerrar, curar o excluir la divisi\u00f3n del sujeto lleva a pretensiones (bienintencionadas o no) de establecer un ser humano completable, programable y normalizable, en \u201ccompleto bienestar\u201d, dice la O.M.S. en su definici\u00f3n de salud. De este ideal se apropia el discurso capitalista porque le encaja como un guante: hay que integrar la anormalidad, en el sentido de lo que se sale de la norma, y suprimir el s\u00edntoma, considerado como desequilibrio bioqu\u00edmico; s\u00edntoma que se puede diagnosticar, unificar y curar con el f\u00e1rmaco adecuado, garantizado por \u201cexpertos\u201d bien adiestrados, y venderse por millones. Las consecuencias de ello son brutales: pueblos, incluso naciones enteras expoliadas, millones de ni\u00f1os y adolescentes drogados para tratar, por ejemplo, su \u201ctrastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n\u201d, sujetos pasivizados y adictos a pantallas luminosas de todo tipo, crecimiento exponencial de las autolesiones y de los suicidios\u2026<br><br>Vamos a tomar el ejemplo de los Suruwaha, pueblo que, seg\u00fan Rangel, vive entre los r\u00edos Coxodo\u00e1 y Riozinho del estado de Amazonas. Su historia surge a partir del despoblamiento por las epidemias y la devastaci\u00f3n que abatieron la regi\u00f3n en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX por la invasi\u00f3n de las explotaciones de sus recursos naturales, lo que llev\u00f3 a los Suruhawas a juntarse y a constituir una nueva sociedad a partir de las comunidades despobladas. Rangel expone:<br><br>Del nuevo acuerdo result\u00f3 un pueblo unido en lengua, formas de reciprocidad y protecci\u00f3n. Parte de esa cohesi\u00f3n parece haber consistido en deshabilitar las funciones de los rituales, distribuidas entre diferentes personas, afectando especialmente a los poderes cham\u00e1nicos de viajar al cielo y retornar a la tierra. Los poderes cham\u00e1nicos concentran el conocimiento especializado de los cosmos, de los esp\u00edritus que curan, que matan y diseminan enfermedades, pudiendo afectar a individuos infractores, o incluso, vengando a personas o grupos [\u2026] El pueblo Suruwaha, parece haber optado por no tener chamanes, distribuyendo sus poderes y minimizando sus fuerzas. (Rangel 35)<br><br>Seg\u00fan Lacan, para la ciencia, magia y religi\u00f3n \u201cno son sino sombras, pero no lo son para el sujeto sufriente con el que tenemos que v\u00e9rnoslas\u201d:<br><br>La magia supone el significante respondiendo como tal al significante. El significante en la naturaleza es llamado por el significante del encantamiento. Es movido metaf\u00f3ricamente [\u2026] la operaci\u00f3n eficaz es concebible, bajo el mismo modo que ella ha sido concebida [\u2026] para ello es esencial poner en estado al sujeto, al sujeto chamanizante. Observemos que el cham\u00e1n, digamos de carne y hueso, forma parte de la naturaleza, y que el sujeto correlativo de la operaci\u00f3n tiene que recortarse en ese sost\u00e9n corporal. (\u201cLa ciencia y la verdad\u201d 849)<br><br>En la magia un significante de la naturaleza responde literalmente a otro, pero requiere de poner en estado natural al cham\u00e1n, que cede su cuerpo para servir de sost\u00e9n idealizado al sujeto implicado: trueno, lluvia, meteoros, milagros\u2026funcionan como significantes que son llamados por los significantes del encantamiento y responden correlativamente a la forma de convocarlos; lo natural responde a lo natural. Se reproduce as\u00ed el v\u00ednculo correspondiente al Discurso del Amo: la <em>verdad<\/em> del sujeto faltante que est\u00e1 bajo la barra queda oculta y sometida al ideal enigm\u00e1tico del cuerpo en estado natural del cham\u00e1n, y lo natural responde literalmente. La verdad del sujeto como deseante queda velada, tanto en la transmisi\u00f3n operatoria como en su acto, pero el cuerpo natural de ese sujeto queda recortado y su goce queda vinculado a lo social. Esto es lo esencial: el cuerpo del cham\u00e1n puesto en forma natural sostiene la operaci\u00f3n simb\u00f3lica de la que surge el cuerpo social del sujeto. El cuerpo natural del cham\u00e1n requiere de una entrega plena, sin un l\u00edmite que recorte y que separe lo social de lo natural; ese cuerpo natural hace de sost\u00e9n idealizado y enigm\u00e1tico, pero el sujeto implicado queda recortado, separado del cuerpo natural y ubicado en una estructura social. Recordemos que el Discurso del Amo funciona como v\u00ednculo social gracias a un freno o p\u00e9rdida en la satisfacci\u00f3n plena del sujeto, operaci\u00f3n que encarna, como agente transmisor del discurso, el cham\u00e1n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br><br>Los Suruwaha, como reacci\u00f3n al despoblamiento ind\u00edgena provocado por la invasi\u00f3n del discurso capitalista, se constituyen como pueblo deshabilitando los rituales y la jerarqu\u00eda de los chamanes. Quedan as\u00ed atrapados entre la p\u00e9rdida de los v\u00ednculos ancestrales basados en el discurso del \u201camo-cham\u00e1n\u201d y el empuje a un goce sin freno que fomenta el discurso capitalista invasor. Su organizaci\u00f3n social parece bien cohesionada; se basa en compartir espacios de cohabitaci\u00f3n, sin delimitaciones claras ni privilegios preestablecidos, y en la exaltaci\u00f3n de los atributos individuales. Sin embargo, como indica Dal Poz, \u201cuno de los aspectos m\u00e1s incisivos de la sociedad sorowaha es la regularidad de la muerte voluntaria por medio de la ingesti\u00f3n de&nbsp;<em>konaha<\/em>\u201d, sustancia que obtienen de una planta utilizada para el envenenamiento de peces. Los suicidas son, en su mayor\u00eda, j\u00f3venes. En los Suruwaha \u201cno se observa hasta el momento una instituci\u00f3n de mando o cualquier modelo de centralidad pol\u00edtica [\u2026] permanecen reunidos en una de las grandes casas c\u00f3nicas que se yerguen en la parte central de su territorio [\u2026] sin paredes laterales ni divisorias internas\u201d. En esta organizaci\u00f3n cerrada se manifiesta la p\u00e9rdida de una cadena de transmisi\u00f3n generacional simb\u00f3lica y una exaltaci\u00f3n de la nominaci\u00f3n y de los valores individuales, \u201cestamos delante de un sistema que focaliza esencialmente en los individuos [\u2026] el vigor juvenil es constante y ostensivamente exaltado y las exhibiciones de fuerza f\u00edsica acontecen a menudo\u201d (Dal Poz). En este contexto, Dal Poz dota al consumo de veneno de una funci\u00f3n social concreta: \u201cel uso recurrente del <em>konaha<\/em> emerge propiamente como un contrapunto, en el cual una cierta divisi\u00f3n social se produce [\u2026] mediatizada por el gesto suicida [\u2026] se trata de una operaci\u00f3n que interioriza y propaga la disensi\u00f3n en los l\u00edmites del grupo local, discriminando los componentes m\u00e1s elementales de la estructura social [\u2026] El suicida, con su actitud temeraria, se posiciona en una disputa que puede ser glosada como un tira y afloja entre vivos y muertos\u201d. Y Dal Poz concluye, \u201cen ese nuevo cuadro, de un lado la hechicer\u00eda exhibe una imposibilidad l\u00f3gica: de ah\u00ed la debilidad de los hechiceros, porque ni ellos ni su arte tienen m\u00e1s lugar dentro de un colectivo unificado [\u2026] Y del otro lado, el suicidio podr\u00eda ser visto como una cierta forma variante del hechizo\u201d.<br><br>Pero \u00bfpor qu\u00e9 los j\u00f3venes Suruhawa llegan a ese l\u00edmite? \u00bfPor qu\u00e9 se requiere establecer la fragmentaci\u00f3n, la oposici\u00f3n, los l\u00edmites en su estructura hasta el punto de entregar la propia vida para darles consistencia? Y, \u00bfc\u00f3mo no ver en ello un reflejo de la prevalencia creciente de autolesiones y suicidios, especialmente entre los j\u00f3venes, de nuestro mundo \u201ccivilizado\u201d? Los Suruwaha quedan atrapados en un lugar imposible entre la p\u00e9rdida de su antigua organizaci\u00f3n social basada en un Discurso del Amo encarnado por el cham\u00e1n que recorta el \u201ccuerpo natural\u201d, limita el goce y permite los v\u00ednculos basados en esa renuncia, y la entrada abrupta del discurso capitalista que empuja al consumo sin pausa de productos que prometen la satisfacci\u00f3n plena. Quedan atrapados porque, en primer lugar, entre el tiempo del \u201ccham\u00e1n\u201d y el tiempo del \u201cmercado\u201d no han podido, o no les han hecho posible, generar otras formas de discurso que les hubiera permitido una intermediaci\u00f3n, una progresi\u00f3n, un \u201csaber-hacer\u201d diferente con ese objeto de goce perturbador que \u201ccae\u201d del Discurso del Amo. Y, en segundo lugar, porque si el funcionamiento del Discurso Capitalista depende de su expansi\u00f3n, es decir, de la renovaci\u00f3n constante y acelerada de los productos de consumo, los Suruwaha siguen funcionando como una comunidad cerrada, es decir, no se integran en un mercado de renovaci\u00f3n de productos. Esto les hace in\u00fatiles para ese discurso y convierte al Kohane en un objeto de goce que no se desecha y al que quedan fijados en su intento de hacer valer la p\u00e9rdida del cuerpo natural que requiere el v\u00ednculo social.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"850\" height=\"850\" src=\"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/wp-content\/uploads\/sites\/731\/2026\/07\/Imagen_perfil-1.webp\" alt=\"Head-and-shoulders portrait of Jorge Marug\u00e1n with short gray hair, wearing a black shirt, photographed outdoors with plants and a wooden trellis in the background.\" class=\"wp-image-432 size-full\" srcset=\"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/wp-content\/uploads\/sites\/731\/2026\/07\/Imagen_perfil-1.webp 850w, https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/wp-content\/uploads\/sites\/731\/2026\/07\/Imagen_perfil-1-600x600.webp 600w, https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/wp-content\/uploads\/sites\/731\/2026\/07\/Imagen_perfil-1-300x300.webp 300w, https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/wp-content\/uploads\/sites\/731\/2026\/07\/Imagen_perfil-1-768x768.webp 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Biograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Jorge Marug\u00e1n<\/strong> (Doctor en Psicolog\u00eda, UCM) es Profesor del Departamento de Psicolog\u00eda Evolutiva de la Universidad Complutense de Madrid, y miembro del Grupo de Investigaci\u00f3n \u201cAplicaciones del Arte en la Integraci\u00f3n Social: Arte, Terapia y Educaci\u00f3n.\u201d Sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n son la psicolog\u00eda cl\u00ednica y el proceso psicoterap\u00e9utico, la constituci\u00f3n de la subjetividad y las estructuras cl\u00ednicas, el v\u00ednculo social, los malestares sociales y los s\u00edntomas contempor\u00e1neos, entre otras \u00e1reas.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Obras citadas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dal Poz, Joao. \u201cZuruaha\u201d.&nbsp; <em>Povos ind\u00edgenas no Brasil<\/em>, <a href=\"https:\/\/pib.socioambiental.org\">https:\/\/pib.socioambiental.org \/es\/Povo:Zuruah %C3%A3<\/a>. Consultado el 30 de octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lacan, Jacques. \u201cLa ciencia y la verdad\u201d. <em>Escritos 2<\/em>. Siglo Veintiuno, 1975.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014-. <em>El seminario. Libro 17. El reverso del psicoan\u00e1lisis<\/em>. Paid\u00f3s, 1992.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014-. \u201cConferencia en la Universidad de Mil\u00e1n\u201d, 12 de mayo de 1972, <a href=\"https:\/\/www.\">https:\/\/www.academia.edu\/44038997\/Conferencia_en_Mil%C3%A1n<\/a>. Consultado el 15 de agosto de 2023<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPreguntas frecuentes.\u201d <em>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud<\/em>, <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/about\/\">https:\/\/www.who.int\/es\/about\/ frequently-asked-questions<\/a>. Consultado el 30 de octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rangel, Lucia Helena. \u201cViolencia autoinfligida: j\u00f3venes ind\u00edgenas y los enigmas del suicidio\u201d. <em>Desidades<\/em>, 2019, pp. 27-38. <a href=\"http:\/\/pepsic.bvsalud.org\/scielo.php?script=sciabstract&amp;pid=S2318-\">http:\/\/pepsic.bvsalud.org\/scielo.php?script=sciabstract&amp;pid=S2318- 2822019000400003&amp;lng=pt&amp;nrm=iso&amp;tlng=es<\/a>. Consultado el 30 de octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n<div class=\"taxonomy-post_tag wp-block-post-terms\"><a href=\"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/?tag=capitalism\" rel=\"tag\">capitalism<\/a><span class=\"wp-block-post-terms__separator\">, <\/span><a href=\"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/?tag=discourse\" rel=\"tag\">discourse<\/a><span class=\"wp-block-post-terms__separator\">, <\/span><a href=\"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/?tag=lacan\" rel=\"tag\">Lacan<\/a><span class=\"wp-block-post-terms__separator\">, <\/span><a href=\"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/?tag=psychoanalysis\" rel=\"tag\">psychoanalysis<\/a><span class=\"wp-block-post-terms__separator\">, <\/span><a href=\"https:\/\/lacisreview.lacis.wisc.edu\/?tag=society\" rel=\"tag\">society<\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Marug\u00e1n \u00bfPor qu\u00e9 los ideales imperantes en nuestra sociedad no parecen traernos mayor felicidad? \u00bfPor qu\u00e9 nos vemos arrastrados por un modelo de vida que antepone la competitividad y el consumo de objetos a las relaciones amorosas entre los sujetos? 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